En Talleres Mosi estamos mentalizados de que la carretera es un punto crítico donde las personas se juegan la vida y queremos publicar esta actualización para que llegue a la mayor cantidad de gente posible.

Auxiliar a un herido de accidente es fundamental no sólo para salvar su vida sino para que sus lesiones no empeoren. Es muy importante conocer el orden de las acciones que hay que abordar. En este sentido se ha establecido un protocolo flexible que se conoce como PAS (Proteger, Alertar y Socorrer), que implica un orden claro de acción.

En primer lugar, si actúas como auxiliador recuerda que no debes exponerte a ningún peligro ni provocar un nuevo accidente, de lo contrario toda tu buena voluntad puede generar nuevos problemas y agravar el existente. De este modo:

Párate pero evitando crear nuevos peligros, fuera de la calzada y con el motor parado. Utiliza el chaleco reflectante para ser visto mejor antes de bajarte del vehículo. Ilumina en la medida de lo posible la escena del accidente y evita modificar el estado de las cosas.

Bajo ningún concepto se debe sacar a los heridos del vehículo ni moverlos, salvo que sea totalmente necesario —riesgo de incendio—. Si es necesario hacerlo, hay que moverlos como si se tratara de un bloque rígido, manteniendo alineado el eje cabeza-cuello-tronco.

La llamada posterior al 112 es fundamental, ya que la rapidez con la que se haga y la descripción de la situación puede ser clave para que una persona tenga otra oportunidad tras su accidente. Debe indicar número de heridos, estado de los mismos, vehículos implicados y circunstancias relacionadas.

¿Qué NO hacer ante un herido en accidente de circulación?

*No dar de beber a los heridos como norma general, ni siquiera agua.

*No retirar el casco a un motorista, a no ser que se conozcan las técnicas de extracción y sea necesario.

*No dar medicamentos a los heridos, ni aplicar pomadas, cremas y otros productos similares en heridas o quemaduras, para no ensuciarlas.

¿Qué SI se debe hacer ante un herido en accidente?

*Hacer una valoración rápida de la situación de los heridos para reconocer las situaciones que pueden suponer una amenaza inmediata para la vida del accidentado.

*Hasta que lleguen los servicios de emergencia, observar la situación de los heridos y, si es necesario, realizar aquellas actuaciones que puedan evitar una amenaza inmediata para la vida del accidentado.

*Prestar a los heridos auxilio, pero nunca en función del que más ayuda pida o más grite. Primero hay que atender a las víctimas inconscientes o con dificultades respiratorias graves o con hemorragias masivas.

*Proteger el cuello de los heridos en todo momento de movimientos bruscos.

*Aflojar las prendas y ropas que puedan oprimir el cuello y las vías respiratorias.

*Tapar a los heridos, incluso en verano, para que no pierdan calor corporal.

*Evitar que los heridos anden. Es mejor que permanezcan en posiciones estables, sin moverse, salvo cuando sea necesario colocarlos en posición lateral de seguridad o en otra posición que les beneficie.

Sólo cuando la situación esté controlada usted está libre de auxiliar a un herido. Mientras sea necesaria su ayuda, tiene la obligación de asistirle en la medida de sus conocimientos. Piense que le puede pasar a usted.